
Biografía del autor
Quería tocar este tema al fin. Es un libro que te atrapa desde la primera parte, cuando empiezas a leer el prólogo o agradecimientos de la autora, me encantó la manera en qué está narrado este libro, es ameno. Su lectura es muy comprensible, incluso un niño de 10 a 12 años puede leerlo ya, e incluso entender el mensaje. Yo no sabía que era mindfulness hasta que leí hace poco, es algo así como poner atención a lo que estamos haciendo y lo que está a nuestro alrededor. Hoy en día, la verdad es difícil. Yo estoy charlando con mi padre o madre, pero no estoy prestando atención a lo que está diciendo en ese momento, mi mente está en otra parte, con el problema que me aqueja.
“De modo que todos estos instantes de nuestra vida pasan sin darnos cuenta. Si todos estos instantes son muchos, resulta que no nos damos cuenta de nuestra vida. Nos perdemos nuestra vida en una serie de momentos inconscientes.”
“Uno puede pensar que esto no tiene mucha importancia, pero la tiene y mucha.”
Y no sólo nos perdemos nuestra vida, nos perdemos la vida de nuestros hijos. No estamos ahí, cuando ellos realmente nos necesitan, porque cuando estamos jugando con ellos, nuestra mente está en el trabajo o los problemas familiares.
La práctica de mindfulness , es la atención plena al momento del presente, nos ayuda a ser conscientes de lo que hay a nuestro alrededor, de disfrutar cada pequeño detalle de nuestra vida y a proporcionarnos calma, serenidad y olvidarnos de nuestros problemas.
Esto ayuda a los niños a ser más responsables, atentos y concentrados en lo que desean algún día hacer.
No sólo es disfrutar del momento, sino ser conscientes del aquí y ahora. Este mensaje puede recordarnos del vivir cada instante como si fuera el único, como cuando la novia de su hijo lo dejó y hay que recordarle que ahora está aquí y que sólo eso existe.
“Lo único que existe es el presente.”
Leí este libro sin ningún interés previo, en realidad sentí que sería una lectura más del montón. Pero me sentí completamente identificada con este libro, desde la perspectiva que yo lo veo, vale la pena leerlo, porque es un grandioso escape de nuestro mundo, pero no es sólo eso, es nutritivo, te enseña y te ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista. Además, de que tiene consejos muy interesantes que es bueno poner en práctica.
Es realmente muy práctico. Aparecen ejercicios que puedes hacer en casa u oficina, con los niños o los alumnos, en caso de que fuese un profesor de psicología o clases a los niños, es un libro muy entretenido.
La autora también da muchísimos consejos que pueden servirte para reflexionar y no hacer lo mismo siempre y ser un mejor padre o madre, incluso profesor J
Te animo a que leas este libro. Encontrarás muchas cosas de interés para la familia, siendo sincera “Es el mejor libro de valores y cívica y ética que he leído”. Los libros de la universidad, la escuela secundaria y preparatoria, se quedan atrás. ¡ESTO ES LO MEJOR! Si me hubieran dado estos libros en mi escuela, hubiera sido más estudiosa y mucho más orgullosa de estudiar esta materia.
“Es importante reconocer que siempre estamos a tiempo de cambiar”.
“No existen verdades absolutas en términos de educación y por eso no se puede educar con libros. Se ha de educar con criterio y a ser posible propio.”
“Los límites y las normas son necesarios. Los niños y adolescentes lo necesitan. Mira la naturaleza, de la misma forma que un río, sin límites se desborda y deja de existir, así nos pasa a nosotros.”
La verdad es que disfruté muchísimo leer este libro, hasta siento que quedaría perfecto de regalo para un familiar mío, que murió hace poco su hijo y su familia ahora es en pocas palabras “están separados”. Y me gustaría agradecer a la autora por compartir sus enseñanzas, realmente me están ayudando de mucho y si llegó a ver a mi familiar, se lo regalaré porque en su vida es necesario este libro, no sólo puede ayudarlo a él, sino también a su hija que tiene más o menos entre 12 o 13 años, sería una lectura reconfortante.
“La culpa paraliza. No nos lleva a actuar o solucionar lo que hemos hecho, al contrario, la culpa nos lleva a quedarnos quietos y a generar mucho odio, hacia uno mismo.”
“Siéntate y reflexiona. Sé honesto contigo mismo. Valora a las opciones posibles. Escucha tu corazón. Sal de la programación heredada y decide por ti mismo.”
Quiero agregar algo que me gustó tú lo leyeras y lo analizarás es sumamente importante:
Es importante que grabes en tu mente que eres un ser humano y como tal, reacciones por programaciones en tu cerebro. Programaciones que vienen de experiencias, modelos o aprendizajes. Pero, esas programaciones se pueden cambiar. No importa lo que hayas hecho ayer, lo importante es que hoy no harás lo mismo, porque somos responsables no culpables. La culpa te paraliza y la responsabilidad te lleva a actuar y tomar las riendas de tu vida.
Sólo equivocándote puedes aprender.
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